colegio San Sebastíán
Banda Marcial

En 1940, Monseñor Mariano Rossell
Arellano,  fundador  del   Colegio,
obtuvo  algunos  instrumentos
musicales  para  motivar  a  los
alumnos  a  que  aprendieran
las  habilidades  musicales.

Fue un 18 de julio de 1941, cuando la Banda Marcial del
floreciente  Colegio “San Sebastián” hacía su aparición en
público, cumpliéndose  así  uno de los tantos objetivos de
nuestro  benefactor  Monseñor Mariano Rossell Arellano,
siendo  presentado  bajo  la  dirección  de  
D
on José Arce Ramírez.

Como era ya costumbre, el colegio preparaba actos y los
presentaba al público en el Salón La Concepción, el día
18 de julio, cumpleaños de Monseñor, como una sorpresa,
actuó por primera vez, en público interpretando
“La Flor del Café”.

Puede ser coincidencia pero era el día 18 y también eran
18 los alumnos integrantes de la Banda. Desde esa fecha,
destacó  su  participación en desfiles, clausuras  y  actos
religiosos. Para  conmemorar las   Bodas  de  Plata  del
Colegio, Monseñor pensó en adquirir varios instrumentos
para sumar  a  la banda  y  siempre  le  brindó su apoyo.

Uno de los mayores motivos de orgullo y gloria que posee
el Colegio “San Sebastián” es su Banda Marcial. Durante
67 años  de  trayectoria  ha participado en  centenares de
actividades  cívicas, culturales,  religiosas  y  sociales en
todo el  país, e incluso fuera de las fronteras patrias como
el  desfile  en  Hollywood, Costa Rica, San Salvador,
Nicaragua etc.

A  través  de  los años el  sonido  especial  de  sus
interpretaciones  ha  sabido  cosechar  la  admiración  y
aplausos,  así  como  reconocimientos  y  galardones  que
son  prueba  indeleble  de  la  sin  igual  calidad  de  sus
ejecutantes, premiados  con   foros de pies en conciertos
y  presentaciones,  sumando  a  su  largo  historial  de
galardones  el  Patrimonio Cultural de la República de
Guatemala,  bajo  la  dirección  del  Maestro
Cap. José Gonzalo Aragón.

Brinda a quien le escucha, la delicada mescla del néctar
del  arte  endulzado con  el  sabor  inconfundible de la
cálida, teñido del más esquicito buque que solo el paso
del tiempo puede otorgar a una Sinfónica Marcial como
pocas.  Con  la  versatilidad  de  la  juventud  de  sus
integrantes,  pasaran  de una obertura pintando algún
vals o recordando algún mambo para darle a su público
los temas que como en las películas trasportara a épocas
de ayer o episodios de hoy como solo la Banda Marcial del
Colegio San Sebastián puede lograr.